Entrar a un supermercado, recorrer un pasillo, mirar un producto y salir sin comprar parecía, hasta hace algunos años, una acción completamente anónima. Hoy ya no necesariamente lo es. Cada vez más consumidores descubren que, pocas horas después de visitar una tienda, comienzan a recibir publicidad relacionada en sus correos electrónicos, redes sociales o aplicaciones móviles.
Rastreo silencioso
La sensación inquieta: “¿Cómo saben que estuve allí si no compré nada?”
La respuesta está en la combinación de tecnologías de geolocalización, aplicaciones móviles y
sistemas de publicidad digital capaces de rastrear movimientos físicos casi en tiempo real.
Uno de los mecanismos más comunes es el uso del teléfono móvil. Aunque una persona no se conecte al Wi-Fi del local, muchos dispositivos mantienen activados sistemas como Bluetooth, GPS o búsqueda automática de redes. Esto permite que supermercados y empresas publicitarias detecten la presencia de dispositivos cercanos mediante sensores y sistemas conocidos como “beacons”.
Aplicaciones instaladas en los teléfonos
A ello se suman las aplicaciones instaladas en el teléfono. Apps de supermercados, tiendas, delivery, descuentos, bancos o redes sociales pueden recopilar datos de ubicación si cuentan con permisos habilitados. Así, el sistema puede inferir que una persona visitó un determinado comercio, incluso si no realizó compras.
Publicidad personalizada
El fenómeno también está ligado a las grandes plataformas de publicidad digital. Servicios asociados a cuentas de correo, navegación web o mapas digitales cruzan información sobre búsquedas recientes, ubicación física y comportamiento online. El resultado es una publicidad altamente personalizada y casi inmediata.
Cruce de datos comerciales
A veces basta con:
• Haber buscado ese producto antes en internet.
• Haber pasado cerca del local con ubicación activada.
• Haber usado antes tu correo en promociones.
Si usas Android o tienes activado el historial de ubicaciones en servicios de mapeo web o en tu cuenta de buscadores, las plataformas publicitarias pueden detectar que visitaste cierto lugar y luego mostrarte anuncios relacionados.
En términos simples, el sistema interpreta que una persona mostró interés en un producto y estuvo físicamente cerca del lugar donde se vende.
Cámaras con analítica basadas en IA
Algunos supermercados más avanzados incluso incorporan cámaras con analítica basada en inteligencia artificial. Estos sistemas permiten estudiar recorridos, tiempos de permanencia y comportamiento de clientes dentro de la tienda. Aunque las regulaciones de privacidad varían según cada país, el debate sobre los límites del seguimiento comercial crece cada año.
Especialistas en privacidad digital recomiendan revisar permisos de ubicación en
aplicaciones, desactivar Bluetooth cuando no sea necesario y limitar la personalización
de anuncios en cuentas digitales.
Porque en la era del marketing inteligente, mirar un producto puede ser suficiente para
convertirse en parte de una campaña publicitaria.